A Rachid Outamghart le cuesta creerse el giro que ha dado su vida. Desde noviembre de 2022, este marroquí de 20 años ha viajado a otro país, ha desarrollado nuevas aptitudes y ha hecho multitud de amigos. Todo gracias al voluntariado en el fútbol. Este estudiante, que siempre ha sido un apasionado del deporte rey, se presentó voluntario para la Copa Mundial de la FIFA Catar 2022™. Desde entonces, su vida no ha vuelto a ser la misma. De hecho, la experiencia fue tan enriquecedora que Rachid no dudó ni un segundo en solicitar una plaza de voluntario en la siguiente competición de la FIFA, el Mundial de Clubes de 2022, que tuvo lugar en su país. Dos torneos en tres meses. Eso lo dice todo.
Compañeros para toda la vida
«He aprendido a trabajar en equipo. Yo antes no tenía esa habilidad», afirma el joven, que primero formó parte del equipo de Servicios a los espectadores en Catar y después colaboró con el departamento de Gestión de Invitados durante la Copa Mundial de Clubes de la FIFA™, que tuvo lugar en febrero de 2022. «El trabajo en equipo me ha beneficiado mucho. He aprendido lo importante que es dar a los demás la oportunidad de expresar sus opiniones sobre cómo realizar una tarea», añade Rachid. Concretamente, su labor durante la Copa Mundial de la FIFA Catar 2022™ consistió en asistir a las personas con movilidad reducida en el emblemático Estadio de Lusail y en sus alrededores, donde se disputaron la final y otros nueve partidos. Eso le permitió comprender cuál era la mejor forma de funcionar como equipo. «He aprendido cómo podemos trabajar juntos, cada cual desde su puesto, para ayudar a todo el mundo —añade—. Si alguien tenía algún tipo de problema, acudíamos en su ayuda. Siempre funcionábamos como grupo, no de forma individual». Como miembro de un equipo de 20 000 voluntarios de 150 nacionalidades distintas, la interacción constante con los compañeros benefició a Rachid, ya que por entonces estudiaba inglés en la universidad. «En cuanto a la confianza en mí mismo, antes de ir a Catar apenas hablaba inglés —explica Rachid—. Solo un poco. En Marruecos no hablamos mucho inglés porque, después del árabe, el segundo idioma es el francés. Sin embargo, ir a Catar me dio la oportunidad de hablar inglés y mejorar mis competencias lingüísticas». El hecho de que Marruecos alcanzase las semifinales (y fuese el primer país africano de la historia en conseguirlo) no hizo más que aumentar la alegría de Rachid en Catar. «Cuando le decías a alguien que eras de Marruecos, te decían ‘¡Qué bien! ¡Marruecos es semifinalista!’ —recuerda este residente de Agadir con una amplia sonrisa—. Todos querían venir a visitarnos a Marruecos».
Nuevas amistades
Parece ser que todo el que viaje a ver a Rachid recibirá una cálida bienvenida. Este estudiante, que siempre ha disfrutado ayudando a la gente y se ha interesado por el trabajo comunitario desde que puso un pie en la universidad, cuenta ahora con el apoyo de un amplio grupo de amigos que también han sido voluntarios de la FIFA. «Sigo en contacto con todos los marroquíes con los que he trabajado como voluntario. Desde que creamos el chat grupal, somos como una familia», asegura Rachid. Acto seguido, explica que sus nuevas amistades fueron cruciales para que se animase a ser voluntario en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Marruecos 2022™. «Es algo que aprecio mucho. Si, antes del torneo alguien me hubiese asegurado que iba a hacer tantos amigos y que iba a sentirme como si los conociera de toda la vida, le habría dicho que eso es imposible», se ríe Rachid.
Motivado por estas experiencias, el joven marroquí está deseando volver a solicitar un puesto de voluntario con la FIFA en el futuro. De hecho, se entusiasma visiblemente al pensar lo que supondría ejercer de voluntario en una tercera competición de la FIFA y cuántos nuevos amigos haría. «Espero tener ocasión de repetir muy pronto. Me he enamorado del voluntariado en la FIFA», dice con una sonrisa. «Si alguien se está planteando unirse a la comunidad de voluntarios de la FIFA, le animo a hacerlo, porque tendrá la oportunidad de formar parte de las competiciones más importantes del mundo. Conocerá gente increíble de muchísimos países y culturas diferentes, y, por supuesto, contribuirá al éxito y al disfrute del fútbol. No solo es divertido y gratificante, sino que además es una herramienta estupenda para desarrollar las habilidades, la personalidad y los valores propios».